Ocho personas murieron este jueves luego de que un avión se estrellara en una base aérea militar de Estados Unidos en Alaska, sin dejar sobrevivientes. El accidente ocurrió en el aeropuerto de la estación de radar de largo alcance de Cape Newenham, en el suroeste del estado.
Los equipos de emergencia llegaron al lugar y confirmaron que ninguna de las personas a bordo sobrevivió al impacto, según informó el Mando de Alaska. La aeronave había sido fletada por una empresa civil y las autoridades todavía investigan las circunstancias que provocaron el accidente.
Lea también: Trece trabajadores mueren en colapso de una mina ilegal en Colombia
Investigan las circunstancias del accidente
El siniestro se registró en las instalaciones de Cape Newenham, una estación utilizada para monitorear la actividad aérea en Alaska. Hasta el momento, el Ejército estadounidense no ha precisado qué actividad realizaban las personas que se encontraban a bordo del avión.
Las autoridades mantienen abierta una investigación para determinar qué provocó el accidente y bajo qué circunstancias ocurrió el impacto. Mientras avanzan las diligencias, tampoco se ha informado públicamente la identidad de las víctimas.
El Mando de Alaska señaló que los nombres de los fallecidos serán comunicados una vez que sus familiares hayan sido notificados oficialmente. Esta medida forma parte del procedimiento habitual antes de divulgar información sobre las víctimas.
El jefe del Mando de Alaska, Robert Davis, lamentó la tragedia y describió a los fallecidos como profesionales comprometidos que cumplían una misión considerada vital en un entorno particularmente exigente.
El accidente vuelve a poner la atención sobre las operaciones aéreas desarrolladas en zonas remotas de Alaska, donde las condiciones geográficas y ambientales pueden representar desafíos adicionales para las tripulaciones.
Por ahora, las autoridades no han proporcionado detalles sobre el tipo de aeronave, las causas preliminares del siniestro ni las circunstancias específicas que rodearon el vuelo.
La investigación continuará para establecer qué ocurrió antes del impacto y determinar las responsabilidades correspondientes, mientras las familias de las víctimas esperan información oficial sobre sus seres queridos.





