Siete jóvenes culminaron exitosamente su pasantía laboral como parte del proceso SVT-20, una experiencia enfocada en fortalecer su disciplina, responsabilidad y desarrollo personal. El logro fue celebrado durante una ceremonia de entrega de certificados, donde cuatro de los participantes recibieron su reconocimiento en Aruba. Los otros tres se encuentran actualmente en Curazao, donde continúan con su formación.
El programa representa una oportunidad de orientación, formación práctica y desarrollo profesional para jóvenes, combinando experiencias que buscan prepararlos para nuevas etapas. Durante la ceremonia, el ministro Wyatt-Ras felicitó a los graduados y destacó que el avance de un joven también representa un avance para su familia y su comunidad.
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Formación que abre nuevas oportunidades
El programa SVT brinda orientación a jóvenes en decisiones relacionadas con su vida, estudios y futuro profesional. También se reconoció el trabajo realizado por los instructores y equipos que acompañaron a los participantes durante su trayectoria.
Entre las personas reconocidas por su contribución estuvieron Jessy Ras, de Formación Social, y Nicole Whitfield-Godett, además de los equipos de O&T y profesionales que participaron en el proceso de formación. También se destacó la colaboración de la Marina Real Británica y ARUMIL, que brindaron guía, entrenamiento y supervisión.
Para los jóvenes, la experiencia dejó aprendizajes que trascienden la formación laboral. Alexander Dorotal explicó que el programa le permitió comprender mejor el valor de la disciplina y la perseverancia para alcanzar sus metas personales.
Durante la entrega de certificados, la ministra Wyatt-Ras felicitó a los siete jóvenes por su esfuerzo y constancia. La funcionaria subrayó que la disciplina, perseverancia y compromiso pueden abrir puertas hacia nuevas oportunidades.
La culminación de esta etapa representa así un nuevo comienzo para los participantes. Con la experiencia adquirida y las herramientas desarrolladas durante el programa, los jóvenes avanzan hacia nuevos desafíos en su formación y desarrollo profesional.
El reconocimiento también puso en evidencia el valor de la colaboración entre instructores, mentores, instituciones y los propios participantes. Para los siete graduados, completar el proceso SVT-20 marca el cierre de una etapa y el inicio de un nuevo capítulo.
La celebración concluyó con un mensaje de orgullo hacia los jóvenes, destacando que su esfuerzo y crecimiento no solo tienen significado personal. Cada joven que avanza también fortalece a su familia y contribuye al futuro de la comunidad de Aruba.





