Entre lágrimas, abrazos y un profundo sentimiento de alivio, 18 colombianos regresaron a su país luego de ser liberados por las autoridades venezolanas. Su retorno, que se produjo en la frontera con Venezuela el pasado viernes, fue el resultado de una larga negociación encabezada por la Cancillería colombiana, que gestionó su excarcelación tras meses de diálogo y coordinación diplomática.
La ministra de Relaciones Exteriores, Rosa Villavicencio, confirmó desde Cúcuta que se trataba de 17 hombres y una mujer, todos detenidos sin un proceso judicial claro en territorio venezolano. “Hemos recibido a los 18 liberados. Estamos realizando el triaje, escuchando sus testimonios y acompañándolos en este reencuentro con sus familias”, aseguró la funcionaria. El ambiente en el punto fronterizo fue profundamente emotivo, marcado por abrazos interminables y lágrimas de alivio.
Los liberados manifestaron su agradecimiento por las gestiones del Gobierno colombiano, que actuó con discreción y persistencia para garantizar su retorno. De acuerdo con la autoridad migratoria, ninguno de ellos tiene antecedentes ni requerimientos judiciales en Colombia.. Sin embargo, aún permanecen otros connacionales detenidos en cárceles venezolanas, acusados de espionaje o conspiración contra el gobierno de Nicolás Maduro.
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Persisten denuncias de abusos y detenciones arbitrarias en Venezuela
Aunque las autoridades no precisaron los motivos exactos de la detención de los liberados, las organizaciones de derechos humanos denunciaron reiteradamente la falta de garantías judiciales y los abusos en las prisiones venezolanas. Tras la cuestionada reelección de Nicolás Maduro en julio de 2024, organismos internacionales registran un aumento de las violaciones a los derechos humanos y los encarcelamientos políticos.
Según la ONG Foro Penal, al 7 de octubre de 2025 había 845 presos políticos en Venezuela, muchos de ellos acusados de delitos como “incitación al odio” o “terrorismo”, que pueden acarrear penas de hasta 30 años. El gobierno de Maduro también ha señalado a medio centenar de colombianos como “mercenarios” implicados en supuestos planes desestabilizadores, aunque sin presentar pruebas contundentes.
Pese a no reconocer el nuevo mandato de Maduro, el presidente Gustavo Petro ha mantenido abiertos los canales diplomáticos con Caracas. Buscando proteger a los ciudadanos colombianos y evitar una escalada de tensiones. Villavicencio subrayó que la prioridad del Gobierno es continuar las negociaciones para liberar a los connacionales que aún permanecen privados de la libertad en Venezuela. “Seguiremos insistiendo en sus derechos humanos”, concluyó.






