El Gobierno de Venezuela afirmó que las exportaciones de petróleo continúan con normalidad, pese al anuncio del presidente estadounidense Donald Trump sobre un bloqueo a buques petroleros sancionados. La declaración se produjo luego de que Washington informara restricciones para embarcaciones que entren o salgan del país transportando crudo venezolano.
Desde Caracas, las autoridades calificaron la medida como una amenaza irracional, insistiendo en que no ha generado interrupciones operativas. La postura fue respaldada por la estatal Petróleos de Venezuela (PDVSA) y por voceros del Ejecutivo nacional.
En un comunicado oficial, PDVSA señaló que las operaciones de exportación de crudo y derivados se desarrollan con respaldo técnico y garantías operativas. La empresa indicó que los buques vinculados a sus operaciones continúan navegando sin inconvenientes, pese al aumento de las tensiones diplomáticas.
Según el Gobierno, estas acciones no han afectado la capacidad productiva ni logística de la industria petrolera. Venezuela produce alrededor de un millón de barriles diarios, con proyecciones de aumento hacia finales de año. El presidente Nicolás Maduro rechazó el anuncio de Trump y lo calificó como una pretensión guerrerista y colonialista contra el país. Además, Maduro informó que sostuvo una conversación con el secretario general de la ONU, António Guterres, para exponer la escalada de amenazas.
Desde Naciones Unidas, se hizo un llamado a la moderación y a evitar una mayor escalada del conflicto.
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Sanciones, advertencias y contexto regional
El bloqueo anunciado se suma a las sanciones impuestas desde 2019, durante el primer mandato de Trump, con el objetivo de presionar al Gobierno venezolano. Washington desconoce las reelecciones de Maduro y mantiene acusaciones judiciales por narcoterrorismo, con una recompensa de 50 millones de dólares.
El ministro de Defensa, Vladimir Padrino, afirmó que Venezuela no caerá en provocaciones y rechazó las amenazas estadounidenses. Por su parte, Diosdado Cabello advirtió que ni una gota de petróleo será enviada a Estados Unidos en caso de agresión.
Las tensiones aumentaron tras la incautación de un buque cisterna sancionado que transportaba entre uno y dos millones de barriles de crudo. Caracas calificó la acción como un robo descarado, mientras aliados como China e Irán expresaron su rechazo a las medidas. Analistas advierten que un bloqueo prolongado podría afectar la economía venezolana, aunque su impacto dependerá de la evolución del conflicto diplomático.






