El aumento del salario mínimo en Aruba y las condiciones para aplicarlo generan nuevos cuestionamientos desde el sector comercial. Comerciantes Unidos de Aruba (CUA), representado por su vicepresidente Francis Saladin y su presidente Frans Ponson, reclamó al Gobierno un diálogo real que permita evaluar las consecuencias de la medida para las empresas.
Durante declaraciones ofrecidas el martes 3 de noviembre, los representantes del gremio cuestionaron la forma en que el primer ministro Mike Eman ha conducido las conversaciones sobre el incremento salarial. Según Saladin, la decisión de aumentar el salario mínimo ya estaría tomada y la participación del comercio se limitaría a indicar qué compensaciones necesita para afrontar los nuevos gastos.
Para CUA, este planteamiento no constituye una negociación genuina. Saladin calificó la manera de proceder como “casi dictatorial” y sostuvo que los comerciantes deben tener la oportunidad de expresar sus preocupaciones antes de que se adopten decisiones que afecten directamente sus operaciones.
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Comerciantes advierten sobre posibles consecuencias
El gremio no cuestiona la necesidad de mejorar el poder adquisitivo de los trabajadores. Saladin reconoció que la población ha perdido capacidad de compra, pero advirtió que el incremento salarial también elevará los gastos de personal de las empresas.
Según su explicación, estos gastos representan uno de los principales costos para la mayoría de los negocios. Si los comerciantes deben asumir nuevas obligaciones sin medidas que compensen el impacto, podrían verse obligados a aumentar los precios de sus productos o reducir la cantidad de empleados.
Como parte de sus argumentos, CUA señaló que el comercio ya enfrenta mayores costos por impuestos y tarifas. Entre los ejemplos mencionó el BBO en la frontera, el impuesto territorial, las tarifas del agua y el impuesto especial sobre el alcohol, que, según la organización, aumentó hasta un 44%.
El gremio considera que estas cargas limitan la capacidad de las empresas para absorber otro incremento de gastos. Por ello, propone que las conversaciones con el Gobierno incluyan una reducción del gasto público y un alivio de la presión tributaria.
CUA plantea buscar una salida conjunta que permita mejorar los ingresos de los trabajadores sin trasladar toda la carga al sector comercial. La organización insiste en que el aumento del salario mínimo debe discutirse con transparencia, tomando en cuenta tanto el poder adquisitivo de la población como la capacidad económica de los negocios.





