La parlamentaria Xiomara Maduro cuestionó las declaraciones sobre la falta de recursos para inversiones en Aruba y señaló que las propias cifras oficiales muestran otro problema. Según Maduro, entre 2023 y 2025 el Gobierno presupuestó Afl. 192,2 millones para inversiones, pero ejecutó solamente Afl. 87,1 millones.
Maduro sostiene que la principal dificultad no estaría en conseguir financiamiento, sino en la capacidad del Gobierno para preparar, coordinar y ejecutar los proyectos. Su posición surge en medio del debate sobre HOFA y la posibilidad de utilizar este mecanismo para obtener recursos destinados a nuevas inversiones.
Los datos citados por la parlamentaria corresponden a los Informes de Ejecución del cuarto trimestre de 2023, 2024 y 2025. Estos documentos muestran diferencias importantes entre los montos que fueron incluidos en los presupuestos y aquellos que finalmente llegaron a ejecutarse.
En 2023, el presupuesto contemplaba Afl. 51,6 millones para inversiones y se ejecutaron Afl. 43,3 millones, equivalente al 83,9 %. Un año después, la ejecución cayó considerablemente, pues de Afl. 66,1 millones presupuestados solamente se utilizaron Afl. 13,8 millones.
Lea también: Aruba avanza en la digitalización de los servicios públicos
Más de Afl. 105 millones quedaron sin ejecutar
En 2025, el Gobierno presupuestó Afl. 74,5 millones para inversiones y registró una ejecución de aproximadamente Afl. 30 millones, equivalente al 40 %. La diferencia acumulada entre lo presupuestado y ejecutado supera los Afl. 105 millones durante los tres años analizados.
Para Maduro, estas cifras plantean interrogantes sobre la manera en que se están preparando y administrando los proyectos públicos. La parlamentaria considera necesario identificar qué proyectos quedaron pendientes, cuáles fueron los obstáculos y por qué no pudieron ejecutarse.
La discusión también alcanza a HOFA, mecanismo que Maduro considera insuficiente para resolver las dificultades señaladas. Según su posición, disponer de una nueva fuente de financiamiento no garantiza que los proyectos sean preparados y ejecutados correctamente.
La parlamentaria advierte además sobre el impacto de recurrir a nuevos préstamos sin solucionar previamente las limitaciones administrativas. El financiamiento obtenido mediante deuda debe posteriormente ser devuelto con intereses, por lo que considera necesario demostrar primero capacidad de ejecución.
Maduro sostiene que Aruba necesita inversiones en áreas como infraestructura, escuelas, salud pública, seguridad, vivienda y desarrollo económico. Sin embargo, considera que antes de buscar más recursos debe existir una administración capaz de convertir los presupuestos aprobados en proyectos concretos.
La parlamentaria también reclama mayor transparencia sobre los proyectos que no fueron ejecutados y las razones detrás de los retrasos. A su juicio, conocer estos obstáculos permitiría determinar si el problema está relacionado con planificación, coordinación, capacidad administrativa u otros factores.
El debate coloca nuevamente la ejecución del presupuesto público en el centro de la discusión sobre las inversiones de Aruba. Para Maduro, mejorar la gestión y rendición de cuentas debe ser una prioridad antes de asumir nuevas obligaciones financieras.
Su argumento central es que el país puede necesitar más inversión, pero tener recursos presupuestados no es suficiente si el Gobierno no logra ejecutar los proyectos. Por ello, considera que la capacidad de gestión debe acompañar cualquier estrategia destinada a conseguir financiamiento adicional.





